Loca como la cabra

que arrastra la carroza de Fedra López,

bailando merengue

y soñando con una gran capa verde

en la orilla de la piscina

del Hotel Intercontinental,

tomando mi primer cubalibre

con bastante dorado y palmeras

y hombres perfumados

mordiendo inteligente

el ultimo tequeño sobre la servilleta.

Lista para arquearme

bajo el palo de la escoba,

para hacer el trencito,

 y partir en pedazos

mis primeros tacones,

y atacar el bufet descalza

vestida de muñeca insensata,

bella joven salvaje rabiosa mimada

virgen lince altiva cuaima alegre,

fatua como el altar

deseado por la diosa en la autopista

por la que corren violentos deseos,

así como en el Miss Venezuela,

así mismo salí

meneándole el culo y los hombros a la vida

con un vaso de agencia de festejos

como precoz trofeo:

¡Yo debo ser la que mas goza!

¡Tu futura rival!

La de las uñas perfectas,

los dientes alineados,

y los pies bien hechos.

Lista para arquearme

y esquivar las primeras balas,

para engañarte mil veces si me engañas,

para ser tu dueña sin que tú lo sospeches

y llorar íngrima contra la almohada

como una bestia herida y orgullosa.

Yo, insensible espectadora del atraco

que a la luz de ese fastuoso sol

que tanto adoras

incitó mi sueño creador

y destructor.

Allí en ese centro que tú nunca pisaste

yo intenté degollar bandidos

con mis manos

y pagué el precio callejero

de la atroz indiferencia.

Para volver a la fiesta!

y bailar y bailar y bailar

y bailar y bailar y bailar

y no tener que escuchar

ningún discurso ético y moral

sobre lo que debe ser y hacer

una mujer.

Yo soy Fedra López!

y la cabra… y el mono

y todas las palmeras!

y ese fucking Caribe caliente!

que me escalda la sangre

y me da fuerza para darle mil vueltas

a este duro y rico merengue

que es la vida.

¡Nojoda chica!

No me vas a venir a vender tú

ese manual tan chimbo

de supervivencia.

Ver video: www.youtube.com/watch?v=nxE14ySXsrw

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