Prólogo:

Las teclas se pegan,

la pantalla se cuelga,

la batería se descarga

y la conexión es lenta.

Deliro:

La máquina se ríe de mí…

es siniestra.

El teclado pasa de español a inglés,

busco la ñ,

la maldita ñ no aparece

Busco  la arroba,

control  alt,

¡no funciona!

(alt descontrol)

me duelen las retinas,

me duelen los hombros.

Neurosis:

olvido las contraseñas,

¡son todas palabras estúpidas!

 “colapsointerno”,

esa debería ser mi contraseña.

Grito con dientes prensados,

quiero reventar la máquina,

lo deseo,

pero nunca lo hago…

y  la máquina

 me revienta.

Este es el mini poema:

Como en una peli de Kubrick

me veo vieja y amargada

frente a la máquina

muriendo feto

primate violento

 adorando

un pequeño

 tótem de luz.

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