Feriado para las letras

que descansan colgadas en la hamaca.

Cuelgan los rabitos de la “G” y de  la “J”

La “O” y la “H” se conocen y se enamoran:

“Ohhhhhhhhhhhhhhh”

La hache es dominante

Pero la “O” que es grande y gorda

 se deja arrastrar por floja

y por gozona.

Feriado para el discurso,

el alegato se duerme

y la oración se deja penetrar por el  silencio.

El sujeto se pierde en sus propios pensamientos.

y  el predicado descuelga el teléfono.

Los artículos se sienten abandonados

y de los adjetivos nadie quiere saber nada,

son unos pesados.

Feriado para el verbo

que desempleado e inútil

ahoga sus penas en una botella

llena de elocuencia.

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