Cuidar a Johnny era complicado,

tenía sobrepeso

 y una cabeza única en su estilo,

 había que racionarle las comidas

 y eso no le gustaba para nada.

Cuando veía que la ración era más pequeña de lo esperado

amenazaba con golpearse a sí mismo en la cabeza,

tan  duro tan duro, que se rompería la válvula:

“  Si no  me pones mas  salchichas

me voy a reventar la vállllllvula!!!!!” decía

y  pelaba los ojos frenéticamente.

También le  divertía fastidiar a los otros.

En un paseo  al campo destruyó con un palo

la casita de  madera que había hecho Bob.

Bob se puso a llorar

y le respondió con otro palazo,

por  suerte no se lo dio en la válvula.

Johnny se puso histérico  y se tiro en el suelo.

A  Bob lo castigaron,

dejándolo de pie en un rincón durante una hora.

 Bob tenía menos discapacidad

 y eso lo convertía siempre en el culpable.

Por primera vez en mi vida

sentí  lastima por los capaces.

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