Mi vecina Kika cree en  “El  Status”

“El Status” es su religión

Un día, con mucha frustración,  me dijo:

“Me vine a Europa y perdí mi  status…

 Yo no voy a ponerme a limpiar,

ni a trabajar en un bar…”

Kika está convencida que esta predestinada

a ser privilegiada y ser  servida.

Le horroriza la idea de limpiar su propio baño,

y servir a los otros es para ella

una  humillación.

Es como un rosario de quejas y necesidades.

Su cara está llena de amargura

y su sonrisa  se cortó.

“¿Kika de que te sirve creer en el status?

no pienses tanto en eso

y vámonos a pasear por las Fiestas de Gracia.”

Pero Kika no quiere y se queda en su casa

pensando en hoteles 5  estrellas,

y zapatillas de charol.

No se debe  nunca cuestionar a un fanático,

porque luego te odian y se sienten más solos.

Lo mejor  es ser tolerante

y visitarlos

muy de vez en cuando.

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