La justicia ataca de arriba hacia abajo

no sale de la tierra como un árbol.

La justicia embiste como un rayo

y electrocuta a los que ya tienen los zapatos mojados.

La clase media y alta adora hablar de la justicia

y  salen a marchar por sus derechos

pero muy pocas veces salen a marchar

por los derechos de sus esclavos.

Para ellos solo tienen

uniformes planchados

y un domingo libre a la semana.

La superioridad moral es algo que se aprende

en institutos privados,

los curas son muy buenos

enseñando este tema.

También se adquiere en las cenas familiares

donde los padres prepotentes

le dicen a sus hijos lo que es bueno y malo.

La sirvienta del cuarto pequeño

no tiene tiempo para dar estas lecciones

a sus dos hijos menores

cuando los visita el domingo

feliz y agotada

Ella solo tiene tiempo de abrazarlos,

 cortarles el pelo

y hacerle esa sopa de costilla

que tanto les gusta.

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