Una pintura sin criterio, salvaje como un gemido y melancólica  como un anden. Una pintura que se deja llevar como un adicto, una pintura abierta como el dolor de un suicida, una pintura caprichosa como un amor platónico, una pintura desgastada  como los discursos, una pintura  cosida como una herida, una pintura irreverente como un rock star, una pintura violenta como un asalto, una pintura distorsionada como una paranoia, una pintura sucia como un túnel, liberadora como una salida, expectante como una entrada y bulliciosa como una vida de ciudad. Una pintura que despega del miedo.

Anuncios