Gemma nunca me llamó Blanca

se empeñaba en llamarme “Branca”

y eso que la corregí un millón de veces:

“No es Branca , es BLANCA!”

Se enfrascaba en cosas particulares como:

 Escuchar música

con unos audífonos rotos

que no transmitían el sonido;

tomar el cereal con una cucharita de azúcar;

usar guantes en verano.

Una tarde yo estaba paseando con mi novia

y escuché un grito:

BRANCAAAAA!

Entonces Gemma vino corriendo histérica

me abrazó a mí  y luego a mi novia

con tantísima fuerza

 que casi la estrangula.

Mi amiga estaba temblando de miedo,

pero Gemma era incapaz de hacerle daño  anadie.

Yo pienso que era filósofa,

porque un día me preguntó:

¿Cuál es la diferencia entre estar y no estar?

No tuve respuesta.

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