Mientras los neonazis se juntan en Viena
para bailar sus macabras danzas
dos amigos se lanzan al mar
en sus tablas de surf
y el Caribe hermoso los rodea,
tibio y salino.
Mientras tres viejos rancios
maldicen a los inmigrantes,
una anciana vietnamita prueba un guiso
con cacahuate, cilantro y lima
y siente que el edén
le entra por la boca.
Mientras Angela Merkel saca balances
con un lápiz
sobre el mapa de Europa,
tu estabas feliz y desnuda
lamiendo con ganas
una espalda de ébano
en el Prat de Llobregat.
Mientras los banqueros se reparten el bote
“…cantan y cantan los pájaros
casi sin detenerse.”